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Pupo Villalón: «No toco de oído la realidad de hoy, gracias a Dios tuve la oportunidad de crecer y terminar el secundario»

RÍO TERCERO/ PUPO VILLALON INTEGRANTE DEL EQUIPO DE MARCOS FERRER/ Sergio “Pupo” (30), nació en Río Tercero, es el menor de cinco hermanos, juntado con María Luz, operario de Petroquímica. Presidente de la Comisión Vecinal de Monte Grande. “Mi hermana está pero no está, pero es la que me guía. Devolver algo lo que Dios me dio. Mi novia es mi gran cable a tierra”, empieza la charla “Pupo”.

Fotos: Andrés Suarez

 

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  • Empecemos la charla sobre su origen político? No provengo con herencia política ni familiar ni de amigos. Realmente soy independiente, no provengo de ninguna familia política. De grande me gustó, empecé ayudando en la comisión del barrio, y una cosa trajo a la otra hasta que caí en el equipo de Marcos Ferrer. Hoy estoy inclinado con ellos por una cuestión de equipo y de político.
  • A ver si le entiendo, ¿usted no es radical ni peronista? No, soy independiente. No me tocó que en mi casa se hablara de política. En la Comisión del barrio arranqué queriendo devolver un poco de lo que viví en el barrio, sobre todo los recuerdos de la escuelita de fútbol con el “gran” Pipo Acotto.

Fui uno de los alumnos futbolísticos de Pipo. Estoy convencido que el fútbol o un deporte es una forma de acompañar a los chicos, por eso en el barrio hay muchas escuelitas de fútbol, de básquet, de vóley, de boxeo. Además incorporamos actividades como folklore.

Cuando era chico, el deporte me distrajo, mi cabeza estaba puesta de ir atrás de una pelota, o de ir a la cancha. Luego más grande tuve oportunidad de ir a Corralito y ser parte de un club. De los cuales hay cuatro o cinco jugadores que están vigentes en primera división y que lograron varios campeonatos como en Villa Ascasubi, Corralito como el “Negrón” González, el “Negro” Ortiz, el “Jhony” Acosta, el “Juanjo” Capato, el Saúl Albornoz.

Tenía 13 y 14 años y jugaba con chicos de 20 años. Desde chico jugaba entre los grandes, pude ver lo bueno y malo.

  • Recuerdo a la plaza de Monte Grande noches festivas en los años ´90. ¿Se extraña esos momentos? El Festival de la Media Luna lo recuerdo. Viví mi infancia, y te das cuenta que lo importante está en las pequeñas cosas de juntarse con los amigos en las esquinas, en la plaza. Los caminitos que recorría en busca de un amigo en el fondo del barrio, donde uno cruzaba en bicicleta por los senderos o caminitos, luego los terrenos se van poblando y se van cortando.

Desde chico, me fascinaba jugar al fútbol y buscar una canchita, como era arquero los chicos de todas las edades me invitaban.  El puesto de arquero es el mejor puesto, por más que los compañeros te den la espalda uno ve todo el juego y eso lo puede aplicar en la vida también.

Ordenar desde atrás, preparar la estrategia, eso lo relaciona uno en la vida.

  • Entrando en lo político, hay una sola escuela primaria en el barrio. Y el barrio creció bastante, ¿alcanza? Seguramente no alcanza, pero hay chicos que van a la escuela Savio de barrio El Libertador. Esa escuela tiene mucha concurrencia de niños y niñas de barrio Monte Grande y Parque Montegrande. El barrio es muy grande.
  • Barrios como Monte y Parque fuero castigos o devaluados, como por ejemplo cuando existía la idea de parte del ex intendente Rojo de trasladar el barrio por la cuestión ambiental. La droga se adueña de los chicos, la verdad que me da bronca decirlo que esté al alcance de todos. A la vuelta de la esquina se ve, los chicos consumen de muy temprano y realmente es preocupante.

Fui a la secundaria a la escuela Juana Manso. Alguna vez me he sentido discriminado por decirme “a Monte Grande no voy”, por más joda entre amigos que se diga, algo te repercute.

Hoy en día, me propuse cuando armamos la Comisión Vecinal que Monte Grande sea conocido por cosas positivas y grandes. Existe mucho potencial, de gente que trabaja, que se rompe el lomo y por ahí por unos pocos…

  • Siempre es por unos pocos. Si es una minoría. Repercute lo malo que lo bueno.
  • Noto muchas actividades en el salón comunitario del barrio. Hay un abanico de posibilidades para chicos y para grandes, para los que no puedan pagar un club hay básquet, hockey. Por medio de empresas privadas conseguimos el pago de profesores y dictan clases gratis a los chicos.

Tenemos cinco o seis actividades deportivas y disciplinas como folklore que son gratis o tienen un bajo costo para poder solventar el sueldo del profesor. De eso se trata de dar una oportunidad a la gente.

Yo la tuve de la escuelita de fútbol y me marcó mucho, aprendí valores y principios con el deporte. Cuando hay un encuentro de fútbol en el barrio me emociona ver el arco, las pecheras, el fútbol.

Los chicos que pasaron por la escuelita y que han sido campeones de la liga, ellos se acuerdan de los viajes, como a La Pampa, que teníamos que vender números. Una vez fuimos con la escuelita con el “Pipo” y las madres se cruzaban el río Suquía para buscar harina y pan para hacernos de comer. Uno se acuerda y aprecia la comida en la mesa. O comer sabiendo que había diez platos y esperar el turno.

Luego, cuando estuvimos en Corralito viajamos y nos alojaban en hoteles y la comida era de primera.

  • ¿El barrio necesitaba un cambio en la Comisión Vecinal? En las últimas elecciones vecinales en el barrio votaron mil personas. Era un grito del vecino que se necesita un cambio, sumado que desde hace mucho tiempo no se hacía elecciones. Eso generó de hablar con Nicolás Macagno y de hacer algo por el barrio.

En principio empezamos los dos, luego se sumaron treinta personas que estuvimos dispuestos a colaborar a cambio de nada en el barrio. Se llamó a elecciones y se presentaron dos listas más y hace dos años se realizó las elecciones un 26 de agosto.

Fue histórico porque hubo casi mil personas que votaron y nuestro grupo sacó 700 votos. Obviamente fue un desafío porque había 700 vecinos que nos apoyaron.

  • Me llama la atención en ese barrio las pocas plazas que hay. La plaza nuestra es la más linda de Río Tercero. Si, necesitamos más plazas, más espacios verdes para que la familia tenga un lugar de juego y de esparcimiento. Tenemos una linda cancha de fútbol y una plaza, siempre nos falta iluminación, ahora va haber cámaras de seguridad que estaba pidiendo el vecino.

Si me toca estar, en el equipo de Marcos y que gane las elecciones pensaría de tener más plazas para la ciudad.

  • ¿Qué otra cosa, desea para el barrio? Los servicios son fundamentales, y que se termina de llegar las cloacas que se han colocado en conjunto entre la Cooperativa y el Municipio. Deseo que tengamos todos los servicios, que la calle Tierra del Fuego sea iluminada como la Río Bamba. Además, la Fray Luis Beltrán que es la última calle que mira a Almafuerte que tenga iluminación.
  • ¿Qué opina sobre el depósito judicial, que da un mal aspecto, con más de mil motos y 700 autos? Había autos en la vereda que distorsionaban la corriente de agua que iba hacia el Parque Industrial, hoy en día esos autos lo pusieron adentro del predio. Además se iluminó el lugar, ya que ladrones entraban y robaban autopartes. Ahora está más controlado y vigilado. No sé si erradicarlo, porque ya está ahí. Hay un canal que pasa por ahí que podría tener algunas mejoras.

De todos modos, hay lugares para mejorar en el barrio como por ejemplo las chacharitas del barrio, que la gente pide resolverlo. Ese tema ya es más judicial, pretendemos que se erradique esa chacharita porque ocupa más terrenos y brinda mal aspecto e inseguridad. Hay que afrontar la situación. Unos le temen a ese sector, porque te ganas la bronca de uno o dos vecinos pero se benefician todo el barrio.

  • ¿Cómo está de iluminación el barrio? Seguimos gestionando, más que todo en el fondo. Tengo entendido que tiene que haber tres o cuatro por cuadras. Y hay cuadras que están faltando, hoy en día Monte Grande está en un 80% iluminado.

Considero que los faltantes que hay es porque en su momento era despoblado. La Comisión hizo un relevamiento con los números de postes y se pasó al Departamento de Obras, y están poniendo brazos (caños) y cambiando luminarias. Seguimos gestionando.

Estoy acompañando a Marcos para ganar las elecciones y va a ser el próximo Intendente, pero sigo siendo el Presidente del barrio Monte Grande y él Secretario de Obras y hablamos sobre la campaña y lo “jodo” constantemente y gestionando para las mejoras para el barrio.

  • ¿Que tiene para decir sobre la situación social del barrio? Realmente es lamentable algunos casos, que escapa al trabajo de la Comisión, por ahí hacemos una colecta para el merendero que tenemos y nos sobra mercaderías y las chicas de la Comisión siempre llevan a la gente que necesita.

No es solución, es pan para hoy hambre para mañana, pero necesitan un trabajo, una vivienda digna, más atención social, ojalá podamos brindar ayuda del equipo municipal, de por darle el empujón que falta para salir adelante. De eso se trata de no asistirlo durante toda sus vidas.

  • Me llamó la atención la mucha gente que usa la Sala Asistencial del barrio, inclusive la ayuda anónima de una empresa que ayuda de forma desinteresada. Si la verdad, es admirable lo que hace la empresa Barale Hnos, ellos siempre están en cada evento o la ayuda a un vecino con un vidrio de una casa o un remedio. Siempre están apoyando a la gente del barrio y a clubes e instituciones de otros barrios.

La empresa Barale tiene baño y duchas para los camioneros y en muchos casos le presta el baño para usarlo a familias para usarlo o bañarse.

Cuando hablamos de que hay gente con pisos de tierra, yo también lo viví en carne propia y tuve muchas necesidades de chico. No toco de oído la realidad de hoy, gracias a Dios tuve la oportunidad de crecer y terminar el secundario.

Me pude desviar muchas veces por el entorno y no tuve un padre firme que me guiara. Mi madre me criaba y yo andaba y callejeaba.

Vos me decís sobre el servicio de pediatría, que ahora se extendió por la cantidad de gente que va a la Sala Asistencial. Yo cuando era chico no tenía obra social, la tengo desde grande por el trabajo que tengo, pero recuerdo que mi mamá o mi hermana llevarme al hospital en bicicleta con recorrido ida y vuelta de diez kilómetros con fiebre.

Conozco el hambre, me han cortado la luz muchas veces, también estudiaba con velas. No voy a mentir y no tengo vergüenza de decirlo. Por eso, quiero involucrarme para poder cambiar la realidad de las personas o de un barrio.

Hoy gracias a Dios, tengo un buen trabajo. Alguien me recompensó con trabajar en Petroquímica, que es un trabajo que muchos quisieran tener.

  • Presiento cierta melancolía en sus palabras, ¿extraña alguien? Mi hermana, la gran guía. La que siempre está presente.

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